¡Detente! Respira…

Como ya habrás comprobado a través de tu experiencia, gracias a los diferentes tipos de respiración podemos alterar nuestra fisiología para lograr determinados objetivos y estados de consciencia. No es el objeto de esta entrada analizar las variedades pero sí el hecho de remarcar los aspectos que faciliten la buena oxigenación y la profundidad de la respiración durante la meditación.

Como norma general, deberemos dedicarnos para obtener una respiración cada vez más profunda y más abdominal, pero siempre sin forzar para evitar contracturas y tensiones en el diafragma. Para lograr esta profundidad voy a centrar esta entrada concretamente en la respiración abdominal y las características básicas que deberás tener en cuenta para su buen logro.

La importancia de la respiración

Antes de definir los aspectos de una buena respiración, quizá te estés preguntando por qué es tan importante llevar una respiración abdominal profunda y consciente. No solo meditando sino a lo largo del día y con consciencia.

Muy brevemente te diré algunos beneficios que se derivan de este tipo de respiración. Estos son solo algunos de los demostrados, encontrarás muchísima literatura al respecto si quieres ahondar en la magia y beneficios de los diferentes tipos de respiración.

  1. La respiración profunda y lenta confiere calma y bienestar.
  2. Provee regulación emocional y reducción de los niveles de ansiedad.
  3. Regula el sistema nervioso parasimpático para estimular el estado de relajación.
  4. Nuestros músculos dejan también de estar tensos y ayuda a eliminar toxinas.
  5. Al respirar pausadamente se crean pequeñas apneas que colaboran en la mitigación del dolor.
  6. Liberamos endorfinas, los analgésicos naturales del cuerpo.
  7. La linfa fluye de modo adecuado y nuestro cuerpo trabaja de modo más eficiente.
  8. Ayuda a reducir las conductas impulsivas.

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Una secuencia amable

La técnica que voy a compartirte a continuación es una de las muchas variantes que existen para lograr calma, bienestar y desestrar con efecto inmediato nuestro sistema. Te animo a integrarla a lo largo de tu día, encontrando momentos para realizar series de hasta 10 inspiraciones y espiraciones.

Habrá días que notes que la respiración no pasa del diafragma, como si se bloqueara en el pecho. Es absolutamente normal. No te preocupes ni fuerces, respira con suavidad respetándote en tus límites y esto te ayudará a relajar y liberar progresivamente gran parte de la tensión muscular entorno a este músculo. Es importante que tomes estas señales de bloqueo como un aviso de tu cuerpo. Normalmente estos bloqueos diafragmáticos hablan de emociones pendientes de ser liberadas. Escucha y respeta tu cuerpo en el proceso y solicita ayuda si no sabes desbloquearlo.

Vamos con los detalles técnicos…

  1. Inhala, preferiblemente desde una postura sentada, con normalidad y profundidad por la nariz, sin urgencia.
  2. Exhala igualmente por la nariz, teniendo en cuenta que:
  3. La inspiración deberá ser más corta que la espiración. Es decir, si inspiras en 4 segundos, la espiración deberá realizarse en 5 o más segundos. Siempre sin forzar.
  4. Por supuesto, detente siempre que sientas incomodidad o mareo.

Espero que la aplicación de estas breves indicaciones te ayuden a liberar cierta carga emocional de tu mochila 🙂 Iremos entrando en otras tipologías y enfoques de la respiración con otros objetivos paulatinamente. Cuídate, ¡nos vamos leyendo!

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_ La fotografía de la portada es de Motoki Tonn con licencia cc

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