Sueños lúcidos y el infravalorado chequeo

Desde mis once años tengo la fortuna de utilizar la herramienta de los sueños lúcidos para indagar en estados profundos de la mente y, sobre todo, para establecer un diálogo con todo ese material alojado en el inconsciente. Hace unos años volqué el conocimiento y metodología en un curso online de sueños lúcidos, con el que el 90% de los asistentes han logrado experimentar el estado de lucidez onírica. Pero bueno, antes de seguir, quizá no termines de tener claro qué es un sueño lúcido.

¿Qué es un sueño lúcido?

La mejor definición sería algo así como: “despertarte dentro de un sueño, mientras tu cuerpo duerme, saber que estás soñando y permanecer consciente dentro del sueño, sabiendo que estás soñando”. En una segunda fase, dentro del sueño, podrás tomar decisiones y elecciones conscientes, igual que haces aquí, en vigilia. En esencia, es una potente herramienta cognitiva de transformación y crecimiento interior así como de expansión de consciencia. Como siempre, no se trata de la herramienta en sí, sino de lo que puedes llegar a hacer con ella.

¿Podrías decirme en este instante cómo sabes que no estás dentro de un sueño, que no estás soñando? Piénsalo por un momento.

Piensa que incluso en las situaciones más variopintas e ilógicas dentro de un sueño solemos verlo todo normal y tendemos a justificarlo todo. E incluso en situaciones totalmente normales donde rigen las mismas leyes físicas que aquí. De modo que, ¿cómo puedes saber, dentro de un sueño, que estás soñando?

Para resolver esta cuestión tenemos diferentes herramientas pero en esta publicación quiero recuperar y enfatizar los chequeos de realidad.

¿Qué es entonces un chequeo de realidad?

Un “chequeo de realidad” es algo que hacemos para asegurarnos de dos cosas: primero, que estamos despiertos en vigilia o segundo, confirmar que estamos dormidos y nos encontramos dentro de un sueño. Porque si no realizamos un chequeo, sobre todo en los comienzos de nuestros sueños lúcidos, difícilmente logremos la confirmación consciente de que estamos soñando.

Si logramos hacer esta comprobación de realidad dentro de un sueño que nos confirma que estamos soñando, ganaremos la consciencia y la lucidez que buscamos. Más adelante, cuando ya tienes suficiente experiencia acumulada habrá sueños donde serás plenamente consciente de que estás soñando sin necesidad de chequearlo, aunque debe ser una práctica a sostener por mucha experiencia acumulada que tengamos.

¿Quieres tener sueños lúcidos?

Visita mi curso online, con tutorías personales, y libera el potencial que ya habita en tu mente.

¿Quieres tener sueños lúcidos?

Visita mi curso online, con tutorías personales, y libera el potencial que ya habita en tu mente.

Y ¿para qué sirve entonces un chequeo de realidad?

En muchas ocasiones te vas a encontrar dentro de un sueño con tal nivel de realismo que vas a dudar de si estás en vigilia o si realmente estás dentro de un sueño. De hecho, vas a necesitar algún tipo de recuerdo dentro del sueño que te indique que estás soñando, sino ¿cómo sabrás que estás soñando?

Como dentro de un sueño no suelen regir las mismas leyes físicas que en vigilia es probable que te apetezca hacer cosas que se salen de los límites de la realidad física a la que estamos acostumbrados. Por ejemplo volar, atravesar muros, respirar debajo del agua, viajar en el espacio y el tiempo o cosas similares, el límite lo pone tu imaginación.

Para ello necesitaremos cerciorarnos de que efectivamente estamos soñando para ganar la lucidez y consciencia dentro del sueño.

Pero para que este chequeo se pueda producir dentro de nuestro sueño primero tenemos que entrenarlo en vigilia y a menudo. Hemos de convertirlo en un hábito consciente que nos lleve a cuestionar durante el día si nos encontramos en un sueño. Así lo haremos casi automáticamente en los sueños llevándonos a ganar la lucidez y consciencia deseadas.

Pero no te preocupes, vas a ver que es muy sencillo y divertido y se adapta con facilidad a tu día a día, además de proporcionarte mayor consciencia en tu presente. En el fondo puedes tomarlo como una práctica Mindfulness de conexión con el momento presente, que te ayude a detenerte y asentarte en el aquí y ahora con todo lo que este tiene para ti.

Como puedes imaginarte hay múltiples formas de realizar un chequeo de realidad. Normalmente vamos a realizar técnicas muy sencillas que nos van a dar una respuesta y confirmación inmediata de si estamos dentro de un sueño o si estamos en vigilia. Hoy te voy a explicar el chequeo más elegido por los alumnos de mi curso de sueños lúcidos, de hecho también es el chequeo que yo utilizo para confirmar la consciencia onírica…

Mírate las manos

¡Qué gesto tan sencillo! ¿verdad? Pues un acto como el de chequear nuestras manos, mirarlas con detenimiento, con las palmas abiertas, una y otra vez durante el chequeo puede darte maravillosas sorpresas.

Cuando realices este chequeo, elige y observa tus manos y míralas con detenimiento mientras te preguntas con plena consciencia y cuestionamiento: ¿estoy en un sueño? ¿estoy soñando? Entonces retira tu mirada, mira también alrededor tuyo y vuelve a fijarte en tus manos.

El resultado de vigilia te lo puedes imaginar: verás lo de siempre, tus manos según el esquema mental de lo que entendemos por una mano. Pero el resultado en tus sueños créeme que no, ni lo imaginas ni lo esperas.

Quizá tengas los dedos pegados, quizá te falten varios dedos, quizá lleves guantes hechos de tu piel, quizá tengas 6 dedos en vez de 5, lo mismo aparecen lapiceros en vez de dedos, quizá tu mano izquierda sea tu derecha, tal vez tengas muñones o dedos minúsculos o llevas puestos unos guantes antiguos de tu padre.

En cualquiera de los casos tendrás la confirmación de que tu cuerpo está dormido en la cama pero tú has despertado dentro de tu sueño, y es aquí donde comienza el verdadero viaje…

La ciencia detrás de esta técnica nos confirma que hay cosas que el cerebro es incapaz de replicar varias veces dentro de un sueño, debido a los hemisferios cerebrales y su alta actividad. Así, dormir es una actividad predominantemente potenciada por el hemisferio derecho, quedando el izquierdo con menor actividad. De modo que si intentamos ver por segunda y tercera vez una imagen en la que nos fijemos, en el sueño veremos algo diferente cada vez porque el hemisferio derecho es más creativo y aportará variaciones a ese elemento elegido (en nuestro caso las manos). Incluso modificará aquellos objetos que para nosotros son habituales reconocerlos de determinado modo, como una mano y sus características “conocidas”.

No hay mucho más misterio en esta práctica, ni hay que buscar explicaciones extrañas, es una cuestión de creatividad fruto de la actividad cerebral, como irás comprobando a medida que navegues con consciencia y lucidez en tu estado onírico.

Ciertamente esta es solo una pequeña pieza del enorme engranaje técnico para alcanzar la lucidez onírica, una herramienta con miles de años que ya usaban los egipcios. Si te animas a iniciar este maravilloso viaje de autoconocimiento, te animo a unirte a mi curso de sueños lúcidos y la comunidad de onironautas de “El domador de cerebros”.

Ya iré publicando más detalles acerca del gran puzzle de los sueños lúcidos. Hasta entonces recibe un cordial saludo.

Si deseas recibir un aviso en tu email con las nuevas publicaciones, novedades y lanzamientos de “el domador de cerebros” puedes darte de alta en la Newsletter o unirte al grupo de Telegram.

_ Las fotografías son de Sebastian Dumitru y Kinga Cichewicz con licencia cc

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.